Lo que dicen los expertos
Según Agenda Pública (2025) en su artículo “Trump y la destrucción del ‘soft power’ estadounidense”, Trump ha impulsado “una política más errática y menos cooperativa en la que el soft power quedaba seriamente dañado”. La confrontación, los aranceles y las sanciones se convirtieron en herramientas más frecuentes que la diplomacia o la cooperación.
Joseph Nye, en una entrevista para El País (2024) advierte que “Trump podría destruir el atractivo global de Estados Unidos” si continúa con políticas que alienen aliados militares y económicos y acentúen la polarización interna. Nye dice que el hard power puede dar resultados a corto plazo, pero a largo plazo la atracción es clave para mantener la influencia.
Principales rasgos del hard power de Trump
Políticas proteccionistas y aranceles que generan fricción con aliados tradicionales. Trump impuso aranceles a productos de China, la Unión Europea y hasta de Canadá y México, generando tensiones con socios estratégicos. Estas medidas proyectaron una visión de poder económico basado en la coerción y no en el consenso, debilitando el atractivo de EE.UU. como socio comercial confiable.
Retórica nacionalista y divisiva Su lema “America First” fue más que un eslogan: reflejó una diplomacia centrada en los intereses inmediatos de EE.UU., incluso a costa de alienar a aliados históricos. Esta narrativa debilitó la percepción del país como líder de valores universales y aumentó la polarización interna, que también impacta en la reputación externa.
Desdén hacia el multilateralismo
Trump cuestionó o retiró a EE.UU. de organismos y acuerdos internacionales, como el Acuerdo de París o la UNESCO. Según Agenda Pública, este desinterés por los marcos de cooperación global mostró un giro hacia el uso unilateral del poder, reduciendo los canales que tradicionalmente nutrían el soft power estadounidense.
Uso recurrente de sanciones y amenazas
Más que fomentar acuerdos diplomáticos, su administración utilizó sanciones como principal herramienta frente a Irán, Venezuela o China. Este énfasis en la presión económica reforzó la imagen de un EE.UU. que prefiere imponer condiciones antes que construir consensos, dañando el atractivo global que menciona Nye.
Reflexión final
El legado del hard power de Trump supone un costo tangible para la imagen global de EE.UU. Las citas de Agenda Pública y Joseph Nye sugieren que la pérdida de soft power no es secundaria: erosiona la capacidad de atracción, socava alianzas y podría dejar un vacío que otros actores (como China) intenten llenar.
La gran pregunta es: ¿puede Estados Unidos mantener una política exterior centrada en lo duro sin pagar con su credibilidad y su influencia suave?
Muñoz, B. (2024, octubre 30). Joseph Nye: “Trump podría destruir el atractivo global de Estados Unidos”. Ediciones EL PAÍS S.L. https://elpais.com/us/2024-10-30/joseph-nye-trump-podria-destruir-el-atractivo-global-de-estados-unidos.html
Rubio, A. (2025). Trump y la destrucción del Soft Power. Agendapublica.es. https://agendapublica.es/noticia/20085/trump-destruccion-soft-power-estadounidense

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